
Como la araña hembra devora al macho… me sacié de ti. De tu piel, de tu olor, de tu aliento, saboree uno a uno tus poros, degusté el sabor de tu humedad y arañé el placer de tu mirada.
Y entonces cuando estabas atrapado en el deseo, te inyecté mi veneno, escuché tu gemido, y sonreí mientras morías.









9 comentarios:
Excelente..arañé el placer de tus versos sin tener presente tu mirada
me dejas atrapado en ellos, aunque tu no lo veas.
Cálido abrazo
Sublime, muy sugestivo...
Saludos.
Paco Alonso: Espero que sigas en mi red... en mis versos siempre. Un abrazo.
Juanjo: Es sugestivo... mmm... Gracias por pasarte por acá.
Que buena imagen que dejas ver entre palabras... fuerte intenso me gusto.
cariños
muakkkkkkkkkkkkkk
Es lo que voy a hacer yo a partir de ahora. Mucho mejor que sonreir mientras te matan ;)
Mmmm que buena muerte !
Se puede morir de amor...
Si confiesas con tu boca que Jesucristo es tu Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salv@.
Romanos 10.
Es un buen poema, buena la metáfora que empleas, está muy bien logrado.
Mis saludos desde Ángel Poético.
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